La gastronomía de Alicante se caracteriza por su dieta mediterránea, con el arroz como protagonista. Se preparan más de cien variedades de arroces, desde el arroz a banda y el arroz negro, hasta el arroz con costra, este último especialmente popular en la Vega Baja. La cercanía al mar garantiza pescado fresco y marisco de calidad, mientras que el interior de la provincia aporta carnes y embutidos. Productos de la huerta alicantina, como las hortalizas y frutas, son la base de muchos platos.

La cocina alicantina es un reflejo de su historia y geografía, combinando influencias árabes y mediterráneas. Los visitantes pueden experimentar sabores auténticos en sus mercados tradicionales y en la preparación de platos que honran la tradición local. La calidad de los ingredientes y la diversidad de las preparaciones hacen de Alicante un destino culinario a tener en cuenta.