La cocina rondeña se caracteriza por su arraigo a la tradición serrana y los productos de la tierra. Destacan los guisos de caza, como la carne de venado o jabalí, así como los embutidos artesanales. La cercanía a la costa influye en la oferta de pescados frescos, aunque predominan los platos de interior. Las verduras y legumbres de la vega rondeña son un pilar fundamental en muchos de sus platos.